Enredhadas. Antes de irme
Llevo tiempo pensando que ya es hora de dar un paso atrás y dejar de escribir esta columna. El tiempo no pasa en vano y temo no estar a la altura. Pero ha ocurrido algo que me ha empujado a despedirme por todo lo alto… Fue una tontería. Un fontanero curioso me hizo un interrogatorio y para aclararle quien soy se me ocurrió darle una revista MYS. Un número cualquiera. Y al releer pues… fui a por otros números.
Quiero decir que esta revista desde el primer al último número me ha enseñado cosas que nadie más cuenta…
Que reúne a las mentes más lúcidas y rebeldes comprometidas con la salud de las mujeres … Que ha motivado e inspirado a estudiantes… Que han acogido las confesiones que no son escuchadas.
Mujeres inteligentes. Fuertes. Resistentes. Valientes. Sensibles. Empáticas. Responsables. Atrevidas. Talentosas. Persistentes.
Aunque no escriba seguiré leyendo y difundiendo la información y reflexiones de las sabias y comprometidas componentes de esta red admirable e imprescindible para seguir avanzando hacia la igualdad, la justicia, la verdad y la paz.
Emocionada, orgullosa y agradecida, así estoy.
Queda mucho por hacer. Muchos Mysses por escribir. Muchos prejuicios de género que resolver. Pasemos la voz. Sigamos enfrentándonos al patriarcado. Al final, ganaremos. Oh sí.