Manifiesto para lectura. En la vigilia contra la violencia machista

Hartas de tantos asesinatos de mujeres, mes tras mes, año tras año, que se han llevado por delante en 48 horas la vida de cinco mujeres, catorce asesinatos en los últimos 16 días. La causa no es el calor del verano sino la obligada convivencia, la variación de las rutinas

y la sensación de pérdida de control que dispara la violencia de los agresores.

Hartas de minutos de silencio, de concentraciones, de manifiestos que son necesarios, pero no suficientes para prevenir, proteger y garantizar la supervivencia de tantísimas mujeres que no saben cada día si verán el siguiente. Las instituciones y los poderes públicos son responsables de la aplicación y la efectividad de las políticas capaces de erradicar la violencia machista.

Hartas de respuestas retóricas, de declaraciones de principios, de actuaciones mediáticas que no frenan la mano de los agresores ni evitan que el machismo se extienda entre la juventud y se normalice ante la sociedad. La coeducación que educa para la igualdad es una herramienta imprescindible.

No es el verano, sino la violencia machista que se alimenta de la indiferencia de unos, la hipocresía de otros y el indecente negacionismo de los que llaman mentirosas a las víctimas.

Como sociedad civil que asume su responsabilidad y su competencia en la lucha contra la

violencia de género, exigimos:

· ¡Que se cumplan y se hagan cumplir las leyes vigentes que han de garantizar la protección de las mujeres amenazadas!

· ¡Que no desaparezca, ni sufra ningún recorte ni uno solo de los recursos existentes para

la lucha contra la violencia machista!

· ¡Que ante cada asesinato se rindan cuentas de los errores cometidos, de los fallos

detectados y se articulen las necesarias medidas de mejora!

· ¡Que se evalúe el pacto valenciano contra la violencia de género machista vigente

hasta 2022 y se elabore de forma urgente y negociada el pacto contra la violencia de

género!

Estamos aquí movidas por la legítima rabia que produce la inacción ante la pérdida de tantas vidas, los avances de ideologías reaccionarias y machistas y la falta de respuestas

suficientes y eficaces.

Estamos aquí al igual que otras personas en muchas otras ciudades y pueblos porque todas

sabemos que el silencio mata, porque la queja no salva vidas, porque la indignación no es

suficiente.

Convencidas de que no hay futuro como sociedad sino se protege la vida de las mujeres y

las criaturas desde la implicación de todas las personas y la responsabilidad de los poderes

públicos.

Cada mujer asesinada es un fracaso social que no podemos seguir tolerando.

25 julio 2024