El documental. Generación porno

En este número vamos a extender la sección MYS libros al mundo audiovisual para comentar un documental emitido en tres capítulos en las televisiones públicas de Catalunya y Euskadi. Es una producción de TV3, ETB y Shine Iberia

El documental consta de tres capítulos de casi una hora de duración cada uno en el que hablan adolescentes, progenitores, profesorado, profesionales, directores de cine porno, policía…

Para contextualizar, estamos tratando de niñas/os con edades entre 8 a 18 años y su relación con el sexo a través de la industria del porno en Internet, con acceso ilimitado e indiscriminado. A esto hay que sumar videoclips, videojuegos, letras de canciones, redes sociales o videos y fotos propias. Y cómo, esta visión del sexo, muy violenta y agresiva, se traslada a su mente y a su vida real.

Viendo este documental te enteras de cosas que no te apetece saber. Muy chungas.

No es que los niños/as busquen el porno. El porno los busca y los encuentra y ya no pueden escapar. A través de videojuegos, de redes sociales e incluso de grupos de WhatsApp. Es gratis, fácil y placentero. Un estímulo muy poderoso Una droga más fuerte que la coca. Crea adictos y deforma las mentes.

Hay 700/800 millones de Webs porno con 8/10 millones de vídeos cada una. En cada página hay categorías y se puede buscar todo lo imaginable y lo inimaginable.

Los MILF son Mother I’l Like to Fuck. Simulan incestos; una madre con su hijo, pero existen todas las variaciones posibles: con tu hermana, padre/hija, tío/sobrina.

La violencia extrema es una característica principal. Los videos más vistos son violaciones grupales: 220 mil millones de visitas. Cada año es el más visto.

En la editorial del MYS 52, hablamos del tema[1] de las violaciones grupales.

Se puede ver un momento concreto del vídeo, transformarlo en un sticker y enviarlo por WhatsApp. Así, sin más.

Pero no solo es la violencia. Hay contenidos absolutamente aberrantes a su alcance. La última moda es una mujer colgada de un gancho de carnicero, abierta en canal, siendo violada por esa abertura vertical. No hay ningún límite. Es un vértigo infinito. Los chicos ven como la chica sufre, pero a la vez se muestra que eso es lo que les gusta.

La finalidad de este porno: que no te duela su sufrimiento y su dolor.

La relación sexual se convierte simplemente en cosas que se meten por un agujero. El agujero es la chica.

Toman esta ficción por la realidad y en cuanto tienen oportunidad la llevan a la práctica.

Las mamadas se han normalizado. En discotecas, en los lavabos de los institutos. Incluso sirven para pagar favores: una mamada por unos apuntes. Y tanto a ellas como a ellos les parece algo normal. Pero las chicas pagan las consecuencias. Normalizan esas violencias y si tienen arcadas van a las tiendas a que les den algún spray para que no les pase eso. No se plantean que no es igual una felación que pedir unos apuntes. Se convierten en objetos sexuales.

Ellas suelen recibir vídeos de compañeros masturbándose con la foto de sus caras. Y eso les tiene que excitar. Y se sienten importantes. El machismo les dice que eso es feminismo y que ellas se pueden aprovechar. En la adolescencia es muy importante contar con la aceptación del grupo y la presión es muy intensa. Si tienes que pagar un precio sexual para que te acepten, lo pagas y ya está. Ellas no quieren sentirse atrasadas respecto a compañeras que ya han tenido relaciones, saben mucho y son muy guais. Hay miedo de quedarse solas, aisladas, de no encajar.

Haberte follado a un número alto de personas es un estatus. Y si antes esto era más exclusivo de chicos ahora también lo es de chicas, solo que cuando presumen, son ellas las guarras, putas y zorras. Ellas se creen más empoderadas y más libres. Si tienes muchos seguidores en las redes y te has follado a 20 chicos, entonces estás con las más populares. Lo que sea por un like.

Este porno siempre es sexista, de violencia contra las mujeres: violaciones, torturas, humillaciones, mutilaciones.

Los profesionales la califican de pandemia, pero la ciudadanía no somos conscientes. No está en la agenda social ni en la política.

Los progenitores ni se imaginan estas situaciones y cuando se dan cuenta ya es demasiado tarde.

En el documental, chicos y chicas conocen perfectamente páginas y conceptos. A modo de ejemplo:

-Grooming: es cuando un adulto pide imágenes de contenido sexual a un menor.

-Sugar daddy: es un hombre rico que busca que lo satisfagas a cambio de dinero o regalos. Lo consideran un intercambio.

– Nudes. Peticiones de fotos íntimas, sean o no desnudos integrales

También explican los juegos sexuales más habituales.

– El muelle: es un juego en el que los chicos se sientan en un círculo sin pantalones y las chicas van pasando, con penetración. Pierde el que eyacule. Hay niñas que quedan embarazadas sin ser conscientes que han practicado sexo. Para ellas solo es un juego.

– El muelle ruso es una variación. Un chico tiene alguna clase de infección peo no se lo dice a la chica.

– La galleta: un grupo de chicos en círculo masturbándose. Cada vez que se corren lo hacen sobre la galleta. El último en correrse debe comerse la galleta.

– El arco iris: la chica tiene en la boca el semen del chico y el chico la sangre menstrual. Tienen que darse un beso, el beso del arco iris

El cibersexo es muy habitual. Mándame un vídeo, yo te mando otro. Grabamos nuestra relación sexual y la pasamos. O fotos de desnudos.

Se creen que están seguros porque son parejas, amigos/as, pero esto no es así porque en cualquier momento ese vídeo, esas fotos, salen del grupo de WhatsApp y pasan a ser virales, en su círculo o en el mundo entero. Las chicas llevan siempre las de perder.

Nadie debería grabar imágenes sexuales con sus móviles. Hay una inconsciencia absoluta en grabar y enviar vídeos de contenido sexual o erótico. Además, muchos niños creen que por ser menores no tienen responsabilidad. Y sí la tienen.

La misma inconsciencia cuando tocan el tema de las enfermedades de transmisión sexual, que han aumentado mucho en nuestro país. En el porno no se usan condones

Nadie les explica nada. Ni siquiera saben, cuando van por un condón a la farmacia, que hay tallas. ¿Quién les explica cómo se mide el pene para poder pedir una talla?

A pesar de toda la información que hay a su disposición, conocen pocos métodos anticonceptivos, excepto la píldora del día después. Y los condones no están de moda. A los chicos no les gustan y las chicas se adaptan para no decepcionar las expectativas que tienen sobre ellas.

¿Qué proponen en el documental?

Educación sexual y en igualdad, que van unidas, para contrarrestar la inmensa fuerza del porno actual. Los adolescentes tienen muchas preguntas y si no encuentran respuesta, el porno se las da.

Proponen muchas variedades: charlas en escuelas e institutos por expertos y por la policía, formación de profesorado, una asignatura específica que aborde el tema de las relaciones sexuales y que se anticipe a la visión reducionista, violenta y totalmente machista del porno, conversaciones con hermanos mayores y  progenitores, la lectura de buenos libros que se han escrito sobre el tema.

En el documental se ven todas estas propuestas e incluso organizan un encuentro con un director, una actriz y un actor porno que explican cómo las escenas que ven son ficción. El actor les dice que sus supuestas erecciones de una hora son escenas editadas y cuando no hay semen lo sustituyen con leche condensada, que lo imita perfectamente. Los que lo escuchan se quedan estupefactos porque para ellos las escenas son reales.

También hablan de la regulación de estas páginas.

Sería fácil pedir un DNI para entrar, para comprobar que, al menos, eres mayor de edad. Hay suficiente tecnología para realizar muchos controles o prohibir las páginas más turbias.

Quizás esto es lo que habría que añadir al documental: la industria, quiénes son, cuántos beneficios generan, por qué son tan poderosos.

De momento no existe aún una preocupación social. Por eso recomiendo ver este documental.

ENLACES

TV3. Están los tres capítulos más un programa temático sobre el documental
https://www.ccma.cat/3cat/generacio-porno/

EITB
https://www.eitb.eus/es/nahieran/documentales/generacion-porno/5748/


[1] https://www.mujeresysalud.es/numero-52/ninos-que-violan-a-ninas-actuando-en-grupo/

Olga Fernández Quiroga

Psicóloga especialista en psicología clínica