OFF. Berta Domínguez, médica tetrapléjica
Berta Domínguez estudiaba medicina. En el último año de la carrera, un accidente la dejó tetrapléjica. Siguió adelante y este mismo año ha aprobado el examen de Médico Interno Residente, el MIR. Quería optar a la plaza de médica de familia. Se la concedieron en el hospital 12 de octubre, incluso firmó su contrato laboral. La sorpresa llegó días después cuando a través de un correo electrónico, le comunicaron que “no era apta” por sus condiciones físicas. El mundo “se me vino encima”, declara la médica extremeña.
Nadie le había informado de lo que podía hacer o no. Frente a esta sinrazón, Berta no ha cejado y, asesorada por el colegio de Médicos de Madrid, ha pedido un cambio excepcional de especialidad, adaptada a su situación.
Le han dado la opción de un puesto en medicina preventiva; no es la de su gusto, pero no puede permitirse, por el corte de nota, otras opciones. Así es que la cogerá, porque tantos años de esfuerzo para conseguir aprobar el examen del MIR no pueden dejarla sin trabajo. Pero aquella joven que desde que asistió a una operación realizada por su padre, que es cirujano, supo que quería ser médica, no va a dejar de luchar.
Berta pide un cambio en las condiciones del cupo de especialidad y que las personas que se presentan a las pruebas, las conozcan antes de ser examinadas. Es decir, no poner más barreras a quien, por un accidente de la vida ya las tiene. No en su fortaleza.