MyS Libros: La ciudad Cuántica

LA CIUDAD CUÁNTICA
LOURDES DURÁN
Editorial Disset 2023

Reseña: Olga Fernández Quiroga

Va a ser difícil escribir una reseña del libro de Lourdes Duran cuando existe un estupendo prólogo de la gran Itziar González, pero lo intento. Primero, hay que disfrutar con ese prólogo.

Y luego seguir disfrutando con los 55 relatos de experiencias vividas durante la pandemia del covid-19 que nos cuenta Lourdes.

Son 55 moléculas de materia viva que contienen unas diminutas partículas cuánticas (los quarks y los electrones), responsables de sentirnos enlazadas a cualquier rincón físico o mental del universo, en este caso situado en la ciudad de Palma de Mallorca.

Son partículas mágicas: igual están en la música que surge de un balcón durante el confinamiento, en un terrón de azúcar, en un 8M con publicidad sexista, la crisis climática viendo un arco iris, o un simple desayuno antiguo… 

Esta magia, lo mismo nos hace soñar, que rememorar nuestras propias vivencias durante la pandemia. Lugares comunes y al mismo tiempo diferentes, que encontramos con una sonrisa, una mueca de melancolía, tristeza, añoranza. Vete a saber.

Pero es que además, Lourdes, mientras nos va hablando de la cotidianidad y sitios humildes y maravillosos de su ciudad cuántica, nos deja el título de un libro por aquí, un estudio filosófico por allá, un ornitólogo políglota, una película, varias anécdotas, una obra musical más adelante…y sin darte cuenta se te van introduciendo en el corazón y se desparraman suave y placenteramente hacia arriba y hacia abajo. Y cuando llegan arriba un sinfín de interrogantes: pero ¿Quién diablos es Andrew Neg, Marvin Harris, Tadashi  Kawamatayi y otras decenas de nombres que no conozco? Pienso de inmediato mirar en el navegador la vergüenza de mi incultura, pero no es necesario porque en las dos páginas finales nos facilita las “referencias”, perfectamente ordenadas para cada historia. Un placer de erudición.

Si a todo esto, sumamos los dibujos de Toni Salvá, el deleite es total, como dice Itziar en el prólogo, sentadas en un banco de nuestra ciudad o pueblo. Puede que, imaginando la ciudad cuántica de Lourdes, podamos ver la propia con otras miradas.

Y como Barcelona es mi ciudad, puedo hacerlo empezando por alguna de las historias en las que aparece, como la titulada “turismo de interior”, o la de “menos aviones, más vida” y esa otra tan deliciosa del “azufaifo de Isabel Muñoz…”. Iré, desde el Mercat de Santa Caterina en pleno barrio gótico, hasta la parte alta, en Sarriá, para ver el azufaifo.

Olga Fernández Quiroga

Psicóloga especialista en psicología clínica